
Cómo dejar de sentir culpa por tener muchos intereses
¿Te sientes culpable por no terminar lo que empiezas?
Esa es una vieja historia, al menos para mi. Empezar cosas es mi especialidad, para eso tengo un alma inquieta y una esencia múltiple.
Ahora, lo de terminar lo que empiezo… es harina de otro costal.
Objetos brillantes
Así es como funciona:
Yo los llamo objetos brillantes: algo que reluce te llama la atención, se enciende la bombilla mental y ¡ale, a por ello!
Indagas, investigas, y ves por dónde empezar.
Te pones a estudiar, o aprender cómo hacer lo que te ha captado la atención y cuando parece que está encarrilado… pierde su brillo y tú, el interés que tenías.
Y ahí se queda, sin más.
Desconexión y juicio
Desconectas además rápidamente. Tu necesidad de saber sobre ese asunto ha caído hasta el subsuelo en un abrir y cerrar de ojos.
Y ahí empieza la segunda parte, donde aparece la culpa. Primero eres tú, que te dices a ti misma:
Tan pronto como lo verbalizas, aparece el juicio de los demás:
“¿Lo vas a dejar así, como si nada? ¡Con lo que te ha costado!”
“¿No estabas tan entusiasmada con eso? Ya veo, el mismo entusiasmo que tenías con lo último que dejaste colgado.”
“Así no llegarás a ninguna parte.”
Nuestra naturaleza
Esto es algo que nos ocurre a menudo a las personas multipotenciales: empezamos muchas cosas, pero no todas las terminamos.
Tenemos esa inquietud de saber sobre temas muy diversos, lo que no quiere decir que en todos ellos vayamos a profundizar o a quedarnos mucho tiempo.
Cuando hemos satisfecho la curiosidad que teníamos, ahí paramos. Y adiós.
Aunque pueda parecer otra cosa, eso es una ventaja. Así aprendemos a tener mucha adaptabilidad, a ser creativos utilizando la información y las herramientas que adquirimos, y a tener resiliencia a toneladas.
Como cuando hace un tiempo decidí fabricar libretas artesanales. Hace muchos años mi familia tenía una papelería y una imprenta, y siempre había estado entre papeles e incluso trabajé allí varios años.
Como el diseño gráfico también me gustaba, compré los materiales, me hice una página web (otra cosa que hace muchos años que hago) y lo puse en marcha.
¿Qué ocurrió? pues que pocos meses después, no había mucho movimiento, y decidí cerrar ese capítulo. Otro más… ¿Que si me siento culpable? No, no lo hago.
La diferencia respecto a unos años atrás es que ya no siento culpabilidad por no terminar lo que empiezo. Cada paso que doy y cada cosa que aprendo es parte de mi bagaje y cada pequeño o gran detalle es parte de mi.
Me convierte en una mujer más amplia y sabia, y honro ese rasgo que me acompaña a lo largo de la vida y que se llama MULTIPOTENCIALIDAD.

Si te pasa algo parecido
Bueno, no te preocupes. Aunque al principio una se piensa que hay algo mal en si misma, yo quiero decirte que no es así.
Probablemente tienes una fortaleza, incluso si ahora no puedes verlo.
¿Te gustaría descubrir que eres mucho más de lo que piensas?
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No estás sola. Haz este camino con otras mujeres como tú.
Te espero.
Con cariño

“No eres demasiado. Eres muchas. Y juntas forman tu verdad.”

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