Sobre Marina

Una vida aprendiendo, comprendiendo y conectando

Durante muchos años he tenido intereses, preguntas, aprendizajes y experiencias que parecían pertenecer a mundos distintos.

He aprendido de manera constante, dentro y fuera de los espacios formales. He buscado comprender lo que vivía, lo que observaba y aquello que despertaba preguntas en mí.
Y casi siempre, he terminado buscando también las conexiones entre unas cosas y otras.

La mente. La comunicación. El cambio. Las relaciones. La manera en que interpretamos lo que vivimos. El lugar interno desde el que respondemos. La consciencia. La espiritualidad.
El criterio propio. La responsabilidad sobre nuestra propia vida.

Durante mucho tiempo muchas de estas piezas convivieron sin que yo alcanzara a ver completamente cómo se relacionaban.

Hoy reconozco que muchas de ellas forman parte de un mismo campo coherente.

Y eso ha cambiado profundamente mi manera de comprender mi propio trabajo.

Mi manera de mirar

Tengo una tendencia natural a observar, cuestionar y buscar conexiones.
Me interesa mirar más allá de la primera explicación, preguntarme qué puede estar interviniendo en aquello que vivimos y poner en cuestión incluso aquello que parece evidente.
No porque necesariamente esté equivocado.
Sino porque creo que nada debería quedar automáticamente exento de cuestionamiento ni de criterio.
De esta forma de mirar nacen muchas de las preguntas que atraviesan actualmente mi trabajo:

¿Desde dónde estamos viviendo?
¿Cómo se construye la realidad que vivimos?


Preguntas que me llevan a investigar la mente, la consciencia, el lugar interno, el criterio propio, la autorresponsabilidad y la manera en que todo ello repercute también en nuestras relaciones, nuestros entornos y la realidad que construimos colectivamente.
No tengo interés en construir respuestas definitivas.
Me interesa comprender. Observar. Relacionar. Cuestionar.
Y seguir aquello que una comprensión va haciendo visible.

Una mirada construída viviendo

A mis 60 años, mi forma de trabajar no procede únicamente de lo que he estudiado.
Está construida también con todo lo que he vivido.

Experiencias personales y profesionales muy diferentes. Cambios de dirección. Decisiones acertadas y equivocadas. Procesos de transformación. Momentos de incertidumbre. Aprendizajes. Relaciones. Trabajo con personas. Preguntas que me han acompañado durante años y comprensiones que, en algunos casos, han necesitado décadas para encontrar su lugar.

Mi recorrido ha sido amplio y poco lineal, y hoy entiendo esa amplitud de otra manera.

Pensamiento, métodos, conocimientos, capacidades y experiencias que durante mucho tiempo parecieron piezas independientes forman ahora un campo conectado desde el que puedo mirar una situación desde diferentes perspectivas sin perder el hilo que las une.

La dimensión espiritual

La espiritualidad forma parte de mi vida desde hace muchos años.

No está vinculada a ninguna religión.
Forma parte de mi experiencia y de mi comprensión de que existe algo mayor que nosotros —lo que yo tiendo a llamar Poder Superior— presente en la vida y en aquello que somos.

Durante mucho tiempo he hablado poco de esta dimensión de mi mirada, por no decir nada.
Hoy ya no quiero dejarla fuera.

La consciencia ocupa un lugar especialmente importante en mi investigación actual, aunque todavía estoy profundizando en qué significa exactamente para mí y en las distintas dimensiones que puede contener.

No necesito tenerlo resuelto para reconocer que es una parte fundamental de mi vida y de mi trabajo.

Lo que hago hoy

Actualmente investigo, escribo, acompaño procesos individuales y desarrollo propuestas para trabajar con grupos, colectivos y entidades.

Mi trabajo se mueve entre el pensamiento y su aplicación: preguntas que investigo, conexiones que desarrollo, textos y conversaciones que pongo en circulación, procesos que acompaño y propuestas que pueden tomar forma en contextos muy diferentes.

Continúo desarrollando Mente Resuelta, un proyecto específico centrado en hacer visible cómo funciona la mente y trabajar con aquello que influye en nuestra manera de interpretar, responder y vivir.

Una parte de mi actividad se desarrolla también en la asociación cultural Canto Rodado, donde estoy al frente del área de Formación e Impacto Social, dirijo el programa Ciudad Piloto y participo en el desarrollo de proyectos, talleres y futuras iniciativas como el programa de radio Lo que damos por hecho.
Esta dimensión colectiva amplía además una pregunta que ocupa cada vez más espacio en mi trabajo: cómo aquello que ocurre en cada persona repercute en nuestras relaciones, nuestros entornos y la realidad que construimos juntos.

Mi trabajo toma hoy formas distintas, pero ya no las vivo como piezas separadas: forman parte de un mismo campo coherente.

Conocer mi pensamiento →
Así te acompaño →

El lugar interno desde el que vives
moldea tu manera de estar en el mundo.


MARINA LATORRE