A tu lado

PROCESO INDIVIDUAL CON MARINA

Un espacio para comprender qué está cambiando y encontrar una forma más propia de situarte en tu vida

Hay momentos en los que algo ya no encaja como antes.

Puede ser una decisión importante, un cambio de etapa, una relación, una sensación de desajuste interno, una pérdida de sentido, una transformación personal o simplemente la certeza de que no quieres seguir viviendo algo del mismo modo.

No siempre se trata de “tener un problema”.

A veces se trata de reconocer que una parte de ti ha cambiado y necesita encontrar una nueva forma de estar, decidir y responder.
Este proceso está pensado para esos momentos.

Puede tener sentido para ti si…

  • Tu vida funciona, pero ya no te representa del todo.
  • Estás atravesando un cambio importante y no sabes aún cómo situarte.
  • Sabes que tienes que tomar una decisión y necesitas más claridad.
  • Estás empezando a cuestionar cosas que hasta hace poco dabas por ciertas.
  • Sientes que has cambiado por dentro más rápido de lo que ha cambiado tu vida por fuera.
  • Hay una situación que no puedes controlar y necesitas encontrar otra manera de vivirla.
  • Estás entre una etapa que termina y otra que todavía no sabes nombrar.
  • Has comprendido algo importante sobre ti o sobre tu vida y necesitas integrarlo.
  • Hay preguntas de sentido, profundidad o espiritualidad que están cobrando más espacio.
  • No buscas que alguien te diga qué hacer, sino un espacio desde el que poder verlo con más claridad.

Qué hacemos

Cada proceso parte de una situación distinta.
No trabajo desde una única lente ni desde un recorrido cerrado.

Escucho, pregunto, conecto elementos que pueden estar apareciendo separados, amplío perspectivas y trabajo con aquello que resulte relevante para comprender mejor qué está ocurriendo y qué necesita ser revisado, decidido, comunicado, integrado o transformado.

Dependiendo del proceso, pueden aparecer cuestiones relacionadas con:



  • cambios vitales
  • decisiones
  • relaciones
  • comunicación
  • identidad
  • lugar interno
  • sentido
  • criterio propio
  • responsabilidad sobre la propia vida
  • dimensión espiritual
  • integración de cambios internos
  • nuevas formas de situarse ante lo que está ocurriendo.

No todos los procesos pasan por todos estos lugares.
El contenido se adapta a la persona y al momento que está atravesando.

Una mirada amplia e integradora

Acompaño desde una mirada construida a lo largo de décadas de experiencia personal y profesional, aprendizaje, observación y experiencia acompañando a personas.

Pensamiento, métodos, capacidades y comprensiones que durante años parecieron piezas separadas hoy forman un campo mucho más conectado.
Esa amplitud me permite abordar procesos muy distintos sin perder el hilo: comprender qué está ocurriendo, ampliar la mirada y acompañar a la persona a encontrar una forma más genuina de situarse ante su vida.

No se trata de aplicar una fórmula.
Se trata de trabajar con la persona que llega y con lo que realmente está ocurriendo en su caso.


Cómo acompaño

La escucha es una parte central del proceso.
También lo son las preguntas, la capacidad de detectar conexiones, ampliar perspectiva, adaptar el trabajo a lo que va apareciendo y prestar atención a la manera en que la persona se comunica consigo misma y con los demás.

No decido por ti. No empujo decisiones.
No trabajo desde recetas universales ni desde la idea de que yo sé mejor que tú cómo tienes que vivir.

Hay cosas que necesitan tiempo para verse.
Otras necesitan ser cuestionadas. Otras, comunicadas. Otras, aceptadas.
Y otras, finalmente, decididas.

El proceso se construye alrededor de lo que tenga sentido trabajar en cada momento, dentro de un marco claro y acotado en el tiempo.

Un proceso con principio y final

El acompañamiento tiene una duración definida.
La estructura establece un tiempo suficiente para profundizar, dar continuidad al trabajo y observar qué cambia a lo largo del proceso.
Dentro de ese marco, el contenido se adapta a cada persona.

Es un proceso de 10 semanas, con encuentros individuales distribuidos a lo largo de ese periodo.
Al finalizar, el proceso se cierra y se revisa dónde estás, qué ha cambiado y qué queda abierto.

¿Y si lo que necesito trabajar tiene que ver principalmente con mi mente?

Si el núcleo de lo que estás viviendo tiene que ver con pensamientos repetitivos, interpretaciones, juicios, creencias, conclusiones o mecanismos mentales que condicionan tu manera de responder, existe un acompañamiento específico dentro de Mente Resuelta.
Mente Resuelta trabaja de forma concreta con el funcionamiento de la mente y con aquello que está operando en ella.

Antes de empezar

Antes de iniciar cualquier proceso tendremos una conversación.

La finalidad es conocer qué estás viviendo, entender qué necesitas y comprobar si este acompañamiento tiene sentido para ti y si soy la persona adecuada para acompañarte.
No necesitas saber explicar perfectamente lo que te ocurre antes de hablar.

Podemos empezar precisamente por ahí.