Lo que damos por cierto también construye la realidad
No todo lo que damos por cierto ha sido elegido conscientemente.
Muchas ideas, interpretaciones, normas, explicaciones o maneras de vivir llegan ya incorporadas y pasan a formar parte de nuestra realidad sin haber sido examinadas.
Cuestionarlas no significa asumir que son falsas.
Significa permitir que vuelvan a pasar por nuestro propio criterio.
