No solo qué. También desde dónde

A veces pensamos mucho en qué decisión tomar, qué decir o qué hacer.

Pero menos en desde dónde lo estamos haciendo.
Porque no es lo mismo hacerlo desde el miedo que desde la prisa. Desde el cansancio que desde la necesidad de agradar. Desde una idea que nunca hemos revisado que desde algo que realmente sostenemos.

La pregunta no sirve para juzgar ese punto de partida ni para asumir que está equivocado.

Sirve para hacerlo visible.

Porque cuando reconocemos desde dónde estamos viviendo una situación, pueden aparecer matices, posibilidades o decisiones que antes no veíamos.
Últimamente vuelvo mucho a esta pregunta:

¿Desde dónde estoy viviendo esto?


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