Qué es ser un Alma Inquieta y cómo descubrirlo a los 40+

¿Te has sentido fuera de lugar porque nada te apasiona para siempre?

 A diferencia de la mayor parte de las personas de tu entorno, tus pasiones e intereses son variados y cambiantes.
Puede que hayas intentado encajar en algún molde, porque casi todo el mundo está en uno, y habrán intentado que quepas ahí, donde no cabes.

Como cambias a menudo, te miran raro y te dicen: ¿Otra vez vas a cambiar? ¿Y ahora que vas a hacer? ¿En qué estás metida ahora? A veces, con un cierto sarcasmo en la pregunta.

Volando en solitario

 Por descontado que no te entienden, por lo que te acostumbras a volar como un colibrí solitario. Puede que te sientas incomprendida, perdida y sola.

Entonces te preguntas por qué no eres como los demás: por qué no puedes tener una vocación (solo una), o un trabajo que te guste y ya está, y dejar de pensar tanto, de perseguir objetos brillantes…
Y cuando llega la década de los 40, ya has dado unas cuantas vueltas y te das cuenta de que la vida sigue corriendo (cada vez más rápido), y empieza a pesar que aún no hayas encontrado una cosa en la que quedarte, una estructura que encaje, un molde donde quepas.

La razón es que tienes una Alma Inquieta. Tu ser interior no se ajusta ni conforma con las estructuras tradicionales: es amplio y quiere expandirse.

¿Qué es un Alma Inquieta?

 Un Alma Inquieta es una mujer que, en lugar de conformarse con una sola pasión, carrera o identidad, siente dentro de sí una chispa constante que le incita a explorar, aprender y crear cosas nuevas.

Estas son algunas de las cosas que le pasan:

  • Tiene curiosidad insaciable: siempre quiere descubrir, probar, leer, formarse en algo más.
  • Vive con la sensación de que “nunca es suficiente” quedarse en un solo camino.
  • Puede experimentar culpa o incomprensión, porque la sociedad la empuja a elegir “una cosa” y quedarse ahí.
  • En realidad, su “inquietud” es el reflejo de múltiples talentos que buscan salir a la luz: conectar ideas distintas, adaptarse a cambios, y generar soluciones creativas desde su diversidad de intereses.
  • Suele despertar esta búsqueda con más fuerza a partir de los 40 años, cuando siente que ya no quiere encajar en moldes externos y necesita una vida auténtica.

Vale Marina, lo entiendo. ¿Y ahora qué hago?

 
Lo primero, un cambio de perspectiva: deja de pensar que hay algo mal en ti. Eso, además de que no es cierto, no te lleva a ninguna parte.

¿Y si te dijera que en lugar de tener un defecto, tienes una fortaleza?

Aquí comienza un viaje que no tienes por qué hacerlo sola: puedes ir acompañada de otras mujeres que sienten como tú.
¡Ya no tendrás que ser más un colibrí solitario!

Por eso he preparado un taller para ayudarte a hacer ese cambio: el taller Almas Inquietas.
Descubre qué se esconde detrás de esa búsqueda continua de vocación, de los cambios y de todas esas sensaciones que te machacan, y empieza a mirarte con más compasión y claridad.

Este es el primer paso de un camino que te llevará hacia una vida auténtica que te represente por completo.
Puedes inscribirte AQUÍ

Te espero.
Con cariño:

«Soy un Alma Inquieta, y eso es mi fuerza.»

Palabras que acompañan en procesos de transición vital
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